Cuando te escucho tras el teléfono quisiera que me absorbiera y me llevara hasta tí a donde te encontraras, simplemente es algo complejo, te sueño dormida, te sueño despierta, me bloqueo mil veces, pensar para no pensarte, ni imaginar nada que pueda pasar, sólo acomplejo mis sentimientos y los dejo rodar en un cajón de siniestralidades y levito con ellos hacia ti. Ya hablarte por el móvil no es suficiente, ya escucharte a la distancia no es lo mismo, estas quemando poco a poco la satisfacción que con ello podría sentir sólo por un momento, queriendo ser un poco conformista.
Sólo un poco en este presente, porque el mañana no lo sé, todo no dura para siempre. Tengo miedo de esperar tanto y aburrirme de la gente, tengo miedo de cometer errores como los que tú haz cometido, y luego decir que no debió ser así como pasó, o que quizás el destino me juegue una mala baraja y se acabe el juego para siempre.
Simultáneamente me siento en un país lejano, en donde mis lágrimas se acurrucan al lado de los duendes, y en donde las flores caen del cielo, el olvido se aparta para rencor y pasión, se aprisionan de mis corazas y me penetran hasta el alma, en donde Dios sabe todo de mí y me acuchilla destellos de vida que no me corresponden. Me levanto y camino hacia el precipicio de emociones, porque la vida contigo se transforma a diario en una vuelta en la montaña rusa, en un deslizadero sin preguntas y con pensamientos, aquí realmente no se vale preguntar, sólo se cuenta el pasado y decimos que sabemos más que muchos, cambiamos historias y digamos que todo lo que tenemos y tuvimos no valió la pena, y que ahora en este despeñadero es cuando mas nos sentimos ahogados.
Muchas noches mi alma sale a pasear, se siente tan frustrada de ese mundo que necesita aire fresco, obviamente me trae visiones, que desentonan conmigo al despertar, pero a la vez me encantan; son pequeñas escapadas de mi mente y de mi ser, creo que me gritan ciegamente y yo aún no he querido escuchar por ti, sólo por tí, y por mi en este preciso momento, no es el primer paseo que da, ya ha dado varios y consigo me ha traído muchas cosas importante en esta vida, aún no te anuncia, aunque una historia fugaz de hace muchos años, reveló a alguien en mi cabeza, paisajes y momentos, no sé si eres tú, es alguien que vendrá o es el recuerdo vanal de alguien que ya estuvo y me persigue aún, sólo se que todo ellos me deja un dolor inmenso de cuello, por más que quiero dormir en una posición amanezco igual, he movido la almohada, la cama, las sabanas, no sé si es que mi cuerpo amalgamado te busca sin cesar, o que ya esta cansado de estar en el mismo lugar, en la misma posición, debe ser por ello que mi alma sale de paseo. Paseos que me gustan (repito), me siento yo.... me siento liberada, pero bastante sola. He pensado bastante eso de estar sola, si lo estoy, pero eso es lo que he querido siempre estar justamente como estoy ahora, quizás pensé que un poco más sola, pero tengo y obtuve lo que quise, me ha costado bastante tomar algunas decisiones, que aún siento en el fondo que me duelen, pero es lo que tengo ahora. Aunque mis lágrimas salen de vez en cuando a ver el exterior, y mis lentes de contacto se empañan de tanta humedad, lo lógico es que me sienta mal, pero en el fondo, de medio y arriba y externo me siento mucho mejor sin mucha gente a mi alrededor, sin esa gente que atestado de intereses estuvo aquí justo en la puesta de sol de una casa vieja restaurada, ya no valoro los perfiles, ni los besos ni las caricias que te da el destino, muchos son besos ácidos e inmaduros, prefiero entonces que nadie me de ninguno.
Los sueños muchas veces son tan reales, que otras veces pienso que este es mi propio sueño, que no domino, que no ejecuto, que no manejo, que no atestiguo, será que realmente para eso estoy más clara, sólo para escuchar a los demás, para que me escuchen otra vez, y otra vez, y una vez más yo a ellos, la sociedad se ha convertido en una malgama de retorcijones enfermizos por deseos que se les olvido terminar de cumplir. Ahora olvido todo ello con el mar, todo se lo a llevado las olas, el sol lo ha quemado desde mis poros, me encantan el mar, ahora me gusta más, no sé si es porque no estás, pero me gusta, me gusta tanto que fue él quien motorizó la huida de mi alma.