No se cuantas cosas me han hecho llorar en mi vida, pero estoy segura que cada día que envejezco hay cosas que me tocan más las heridas. A veces mis obsesiones pueden llegar a marcarme eternamente y que aunque pasen mil vidas allí estará siempre todo.
Mis lágrimas han caído sin control esta tarde soleada, pero prontamente mis aposentos se han convertido en un frío invierno que nubló por completo todos los sentidos desorbitados, destapando mis lagrimales y pensando que aquella mujer Hanna Schmitz era yo, acusada de algo que no estaba segura de que pasó, y que sin darse cuenta quiso ocultar su pasado encontrando el amor. Él la ve hundirse y sin ayuda pasan los años mientras la consumían unos barrotes sedentarios, después de mucho tiempo, casi 20 años él vuelve a buscarla pero ya es bastante tarde ella ya se ha suicidado.
No soporto pensar que eso pudiera pasarme a mí, incontables momentos de agonía sufrí en días, todos compactados en dos horas visuales, para saber que ella podría ser yo, sin embargo mis lágrimas desconsoladas viven en un futuro pensando que no volverás, y a la final no quiero ser culpable de tí y de lo que te puedas arrepentir luego. En verdad quiero envejecer contigo, tu eres la persona que siempre pensé que no existía, y que sólo estarías en mi mente, no sé si sea una percepción bastante prematura, o sean las múltiples canciones que hemos escuchado uno del otro que no hacen decir estas cosas, mi tiempo a tu lado pasa tan rápido que no te tengo, me gustaría que el día tuviese un número mayor de horas cuando estoy contigo, pero sé que si tiene ese mismo número de horas no soportaría estar en la condición más denigrante tanto tiempo.
Se que has pretendido huir de todo, puedo apostar que quizás lo quieras hacer, y que lo harás, también puedo apostarte que ya no me quieras ver, también puedo decirte que me puedo perder, y que pudiera mimetizarme entre la gente en algún lugar del universo. No sé en cuento tiempo creo que pase, el destino y tú lo eligieron así, y ya no puedo controlarlo, pese a todo ello, podría decirte ahora mismo que abandonada entre mis suburbios terminaría sola.
No puedo esperarte, no puedo apostar a algo que no sé si va existir, yo también quiero una estabilidad, aunque la tengo, no dependo de ti, a pesar de que te necesito y desee verte, pero quiero estar dentro y fuera de ti, no solamente adentro como tú dices, no quiero suicidarme en una cárcel después de tanto tiempo de espera para mi libertad, no he cometido ningún homicidio, la que morirá seria yo...
