Borrando Karmas
14 de junio de 2010
Violada y sacudida he quedado, tras un lecho de miradas ajenas, fui una pared espectadora entre la Apocalipsis, destruida y desnuda me han de dejar los demonios matadores de pasiones y esperanzas, dejando agonía y maltrato. Eso fue lo único malo.
El resto de los segundos decidí disfrutarlos, tanto que me desentonarón, me dejarón con informaciones difíciles de digerir, comportamientos extraños que ineludiblemente desconocía, aunque me trajera un aire familiar, era totalmente nuevo. Pensar que la confianza se adueño de mi, dejando salir palabras que concientemente jamás diría, pero que si las guardaría, de por sí las tenía guardadas y por ello salierón a flote sin cesar, como tanques en plena guerra. Pero no gané ni perdí nada, sólo saber más de lo que creía saber. Muchos vinierón y se fuerón, pero yo conservaba la burbuja de costumbre a la que me apego en esos casos comunes. Pero sorpresas del exterior y secuestros inapropiados fuerón los causantes de mis confesiones al pasado. Pasado ha quedado, al menos.
Fue un fin de semana bastante cargado de improvisaciones, negativas y positivas pero decisivas, artistas nos hemos convertido para hacer maromas entre la gente actuando, y dejarlo de hacerlo. No somos nosotros nunca, o por lo menos no sabemos cual de todos lo que se exteriorizan es el verdadero, por supuesto losengo bien clero, sólo que en la mayoría de los casos estoy implementando técnicas nuevas para incrementar mi proceso de dramatización, porque es un mercado competitivo. No me interesa el mercado, me interesa quien vaya a comprar al mercado y haga como suyo los productos.
No quiero perder mi tiempo, no le hago perder el tiempo a los demás, porque sé cuanto lo necesitan y, las maravillas que se hacen con él. Pero la gente logra objetivos con la perdida del mismo. Como es el caso de haberlo sabido mejor. Me insulta de pensar que me mienta en la verdad. No soy tan tonta como para morir sin victorias, soy quien quiero ser cuando lo deseo, pero si debo dejar correr ésta agua, entonces lo haré, así me cueste la vida o mucho más que eso. Me desnudarón por primera vez, podría hacerlo yo misma con tal de borrar las huellas, se llevarón parte de mis karmas y por un lado me parece bien, pero cuando se pierde sin control se pierde lo que no deseas que se pierda. Volver a ver la luz y purificarse entre confesiones y actos.
Siento que algo no está bien, hay duda, hay pensamientos que no deberían estar allí, aunque ni siquiera yo pueda imaginarme que pueda pasar, cosas no pasarán. Sé que todo a ocurrido por casualidad, por cuestión del destino ciertamente, pero el rompe cabezas no encaja de la mejor manera. No obstante yo conservo mi mente fresca ante cualquier cosa que se pueda presentar. Dos aguas se encuentran no sé si saladas o dulces, pero si son compatibles se pueden unir sin pensarlo dos veces más. Aunque son determinantes de área, son indeterminantes de vida, todo podría ocurrir a su manera. Estamos jugando roles inciertos, no son constantes, jugamos a tener vidas y a vivir en la de los demás. Me temo que he fallado, pero no me importa, y no es un no me importa liberal, sino que en realidad no fallé, fallarón las piezas de los demás. Yo por lo pronto estoy en busca del tesoro que necesito para conseguir una de las tantas cimas.
